En torno al proyecto “Dislocación” (2010), curado por Ingrid Wildi, nos encontramos con variados espacios y artistas que responden a ésta curatoría, entre ellos se encuentra Alfredo Jaar en el Museo de Arte Contemporaneo (MAC) de Parque Forestal.
Jaar, esta vez nos muestra una instalación fotográfica en homenaje a Clotario Blest, sindicalista chileno, fundador de la CUT y del MIR. Éste trabajo fue realizado antes de su muerte en los años 80′, donde Alfredo le pide a Clotario que trate de representar la sinuosidad de la Cordillera de los Andes, a raíz de que el artista ve en él, la versión humana de nuestra cordillera, por su presencia, solidez y majestuosidad. Alfredo Jaar, nuevamente nos sorprende con su trabajo, ya que al usar distintas series, nos logra transmitir la pureza del personaje, tal cual como veía las características en el sindicalista. Otra de las virtudes que tiene Jaar es lograr crear espacios propicios para sus trabajos. Exactamente en éste, nos encontramos con el personaje fotografiado y tras él, la Cordillera de los Andes -construida de neón blanco-. Esto nos logra concentrar y guiar, en relación a la analogía que realiza el artista. En relación a ello, vemos cómo se encuentra el concepto inicial de la curatoría. “Dislocación”, ni un lugar ni tampoco un no-lugar, es un espacio creado de reflexión en torno a la obra misma y el proceso que conlleva dicho trabajo. Esto lo vemos claramente en una de las fotografías que lleva por nombre “Retrato Fallido”, en ella vemos el proceso de trabajo del autor. Otro de los elementos que encontramos en la muestra son tres imágenes presentadas como estampillas, creando una gran serie de la misma. Al otro lado de la sala vemos otras fotografías apiladas, que responden nuevamente a la producción en serie de una imagen, a las cuales se puede acceder y tomar libremente. Al analizar esta ultima parte del trabajo podemos encontrarnos con una característica muy propia de Jaar, la desauratización de la imagen. Alfredo intenta quitar el aura cúltica intrínseca de la obra de arte, nos muestra una nueva reproducción, accesible, al alcance de quienes asistan a dicha exposición, donde podamos obtener una imagen de la obra misma, y siendo participes de ella. Tal como nos dice Walter Benjamin en “La obra de arte en la época de la reproducibilidad técnica” al crear una gran serie de las mismas imágenes, Jaar elimina la existencia irrepetible de la imagen, la politiza y por ende, al personaje en sí. Todo esto tiene una relación directa tanto con la curatoría de “Dislocación”, con el sindicalista, como con la producción de Jaar. Vemos una obra que presenta una investigación del territorio y de quienes participan en el, en este caso es Clotario la imagen que se encontrará presente en cada uno de los espectadores.
La Dislocación de Alfredo Jaar
