PRÓLOGO: El concurso de ensayos como estrategia de movilización de una colección

En el año 2011 se inicia el Concurso de Ensayos sobre Artes Visuales coordinado por Soledad García Saavedra, quien gesta esta instancia como una herramienta orgánica para conformar, nutrir e investigar la colección del Centro de Documentación de Artes Visuales del Centro Cultural la Moneda (CeDoc). Actualmente cuenta con cinco libros y dieciocho ensayos publicados, los que han aportado a trazar un panorama de la historia del arte local poco explorada por las nuevas generaciones de investigadores. Sus primeras versiones tuvieron por objetivo enfocarse en el trabajo sobre la documentación de los años 70 y 80, materiales que nutrían la colección del archivo. Su cuarta versión finaliza con este periodo proponiendo vislumbrar las producciones más recientes para nuestro acontecer, por lo que desde su quinta versión comenzó a adentrarse de lleno en los años 90 del siglo pasado. Para esta década se había inferido una motivada e insistente reconfiguración de aquellas políticas establecidas por la dictadura militar, lo que funestamente decantó en la profundización y las mejoras del régimen neoliberal establecido por ella. Dentro de nuestra escena podríamos iniciar el periodo con la restitución de Nemesio Antúnez como director del Museo Nacional de Bellas Artes a través de la emblemática exposición Museo Abierto, finalizando este ciclo con la exposición Chile 100 años, la que conmemoraba el centenario del país. A partir de estos dos hitos podemos encapsular un sin número de hechos, prácticas y exposiciones que marcaron el fin de la dictadura militar. Ejemplo de ello se encuentra la apertura de nuevas escuelas de arte, la creación de los Fondos Públicos Concursables (FONDART), la fundación de la Galería Gabriela Mistral, la sistemática presencia de Chile en el extranjero, entre otros hechos que podrían bosquejar a grandes rasgos la constitución de un nuevo periodo para el arte nacional1.

Debido a este amplio panorama que podemos visualizar, el CeDoc se cuestiona cómo la producción artística reaccionó frente a este contexto, cuáles fueron sus percepciones y respuestas a ello y, principalmente, entender si existe una posibilidad de establecer lineamientos evidentes en la producción de esa década. Debido a estos cuestionamientos surge la sexta convocatoria, entendiendo muy bien el papel que poseen los archivos y la documentación –que tiene nuestro propio acervo– para plantear lecturas al contexto en cuestión.

Un panorama sobre la labor de los archivos de arte

Tanto en el CeDoc como en otros archivos, es posible encontrar diversos rastros y huellas que los propios actores de la historia inscriben en ellas. Aquí, el documento se transforma en una fuente primaria que permite reconstruir parcialmente un hecho, pero a su vez, nos encontramos totalmente consientes que la constitución de un acervo se encuentra subyugada a la ausencia de piezas que pueden ser claves a la hora de proponer nuevas lecturas. Esta premisa fue acompañando desde los primeros años a la conformación de las diferentes colecciones del CeDoc, como también a los diferentes archivos que se han ido constituyendo con el tiempo. Actualmente nos encontramos con un panorama muy diferente de lo que podíamos observar hace cinco o diez años atrás. Existiendo una decena de nuevos archivos independientes e institucionales que promueven novedosas estrategias de conformación, financiamiento, difusión, preservación, entre otras condiciones particulares que responden a sus propias orgánicas.

Es posible trazar este panorama alrededor de proyectos independientes y otros dependientes de instituciones públicas y privadas. Uno de los ejemplos más emblemáticos de este primer grupo es el archivo de Guillermo Deisler 2 que, tras cinco años de arduo trabajo, ha establecido uno de los primeros archivos monográficos en torno al artista más emblemático del arte postal. Dentro de este proyecto han decantado publicaciones, presentaciones, la preservación y clasificación de materiales, investigaciones, la digitalización y puesta en valor de una gran parte de sus piezas. Otro caso de símiles características comprendería al trabajo realizado por el archivo de Guillermo Núñez3, el que ha tomado como gran referencia las políticas de conformación del de Deisler. Una de las diferencias sustanciales ha sido el trabajo colaborativo y pluralista que promueve este proyecto, gestando un acervo abierto para toda la comunidad a través de la digitalización y puesta en circulación de dichos materiales. A partir de estas nociones comunitarias ha permitido su financiamiento por medio de estrategias de crowdfunding, gestando una participación activa no sólo de la comunidad artística nacional, sino que también de una amplia diversidad internacional que podía aportar a través de ésta como de otras plataformas. Un último ejemplo que aquí podría exponer es el interesante trabajo que ha realizado la Galería D21 4 y el Centro de Estudios de Arte (CEdA) bajo la dirección de Pedro Montes, quien ha gestado –gracias a FONDART– distintas estrategias para la conformación de los archivos de Las Yeguas del Apocalipsis, del artista Carlos Leppe y próximamente el de Victor Hugo Codocedo5. Para estos tres archivos se han propuesto herramientas novedosas para su conformación, como la digitalización de los materiales, la creación de páginas web con un gran sustrato investigativo, o incluso la reproducción de algunas piezas para donar a instituciones en diferentes archivos dentro del país.

En el segundo grupo de instituciones, podríamos encontrar los proyectos de conformación de archivos del Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile, el que se inició el año 2011 para sistematizar los materiales de documentación y manuscritos que se encontraban bajo la dependencia de la institución. Esta organización y clasificación logró decantar en el proyecto del Catálogo Razonado, el que ha permitido complementar por medio de sus propios documentos una publicación monográfica en torno a la colección de este museo universitario. Por otro lado, también podríamos encontrar el archivo del Museo de la Solidaridad Salvador Allende, el que se crea en el año 2013 con el objetivo de recuperar y sistematizar los documentos institucionales relacionados con el desarrollo de su gestión y administración museológica entre 1971 y 2005.

Como se puede esperar, el panorama privilegiado que poseyó el CeDoc al constituirse como el primer archivo de arte contemporáneo y de acceso público ha tenido diversas modificaciones debido al aumento considerable de estas nuevas iniciativas. Es por ello que el trabajo mancomunado de colaboración y retroalimentación entre estas instituciones (privadas y estatales) u organizaciones independientes y el CeDoc ha sido clave para la circulación del conocimiento a nivel nacional e internacional, generando tres versiones de las Jornadas sobre Políticas de Archivos en Arte6, como a su vez seminarios y encuentros. Tanto estas herramientas de difusión y diálogo, como el propio concurso que aquí nos convoca, se han transformado en las principales estrategias de movilización documental de nuestra colección, articulando su investigación, difusión y demandas para nuevas adquisiciones.

En esta ocasión, un jurado de expertos conformado por Julia Herzberg (Estados Unidos, historiadora del arte y curadora), Federico Galende (Argentina, historiador y crítico del arte) y por Soledad García Saavedra (Chile, curadora y coordinadora del CeDoc 2010-2016) efectuaron la selección de tres ensayos, correspondiente a voces jóvenes que nos han propuesto nuevas re interpretaciones y rescates para la historiografía local. Poniendo el foco sobre nuevos temas de estudios y replanteando los ya existentes.

Sobre los ensayos

En este sexto volumen los tres ensayos seleccionados comprenden particularmente investigaciones que se enfocan en propuestas artísticas, de la coyuntura de los años 90 en Chile. En el caso de Abandonar el muro: Estrategias artísticas contemporáneas en el Museo a Cielo Abierto de Valparaíso de Magdalena Dardel se enfoca en la constitución del Museo a Cielo Abierto de Valparaíso (1991-1992) y cómo esto respondió a un proyecto pedagógico y político gestado por el pintor Francisco Méndez, quien ya había experimentado en sus docencias este ejercicio muralista entre 1969 y 1973. Este ensayo logra posicionar el proyecto museístico dentro de un panorama global, relacionándose con los elementos propios de las prácticas artísticas internacionales vigentes a fines del siglo XX; como la nueva museología, la museología crítica, las prácticas participantes, el arte público y la noción de campo expandido.

Por otro lado, el segundo ensayo seleccionado El darwinismo chileno: apropiaciones del sur del sur en el arte chileno de los noventa de Carla Macchiavello, nos propone seguir un lineamiento entre aquellas prácticas artisticas nacionales que emplean las imágenes de los indigenas de Tierra del Fuego, las cuales han sido utilizadas por distintos artistas y críticos desde los años ochenta, pero especialmente en la década de los 90. Dentro de estos artistas es posible hallar los trabajos de Juan Pablo Langlois, Paz Errazuriz, Eugenio Dittborn, Marcela Serrano, el Colectivo Jemmy Button (Cristian Silva, Mónica Bengóa, Mario Navarro) entre otros. En algunos casos estos artistas problematizan la imagen de los fueginos como signos representativos de las identidades marginales y memorias e historias coloniales dentro del propio pais, como también de la posición marginal que ocupa el arte chileno dentro de los circuitos internacionales; en otros casos, hayamos propuestas que pretenden visibilizar antropologicamente los últimos púeblos fueguinos del territorio o también, es posible encontrar analogias y contrastes entre las matrices de belleza occidental e indigena.

El último ensayo seleccionado La larga década de los noventa: práctica artística en Chile, repliegue desde lo público y reinvención del mundo privado de Stella Salinero y Manuel Cárdenas, nos invita a entender que en las prácticas artísticas de los años 90 se produce un repliegue –tanto en la producción como en las temáticas trabajas– desde el espacio público hacia el privado, proponiendo como hipótesis que esto respondería a la desafección y desencanto del proyecto político de postdictadura. A partir de dicha propuesta, los autores visualizan un marcado carácter individual, memorístico y filiacional que es posible de hallar en trabajos de las artistas Voluspa Jarpa, Nury González, Ximena Zomosa, Josefina Guilisasti y Mónica Bengoa.

Tanto la sexta versión del concurso, como la selección de estos ensayos, pretenden aportar a las revisiones historiográficas y teóricas en torno a una coyuntura poco revisitada. A través de los tres ensayos aquí expuestos resulta complejo articular un lineamiento específico y muy claro en torno al panorama de los años 90, lo que nos permitiría suponer que justamente este periodo aún se presenta con estudios tentativos que promueven diversos enfoques analíticos y metodológicos. Tanto el ensayo de Carla Macchiavello como el de Stella Salinero y Manuel Cárdenas nos proponen una lectura teórica en torno a las aproximaciones que se podrían vislumbrar dentro de este panorama. Macchiavello nos propone un ejercicio curatorial de selección de trabajos que abordan un problema incipiente por aquellas décadas, en torno a la imagen de los pueblos originarios en el país. Tema de total interés para las políticas públicas estatales en torno a las comunidades de pueblos originarios, como también, dentro del propio circuito artísticos el que recientemente ha tenido como representante para la 57a Bienal de Venecia al artista Bernardo Oyarzún, quien ha trabajado insistentemente con estos problemas nacionales durante toda su carrera. Por otro lado, el ejercicio teórico que nos proponen Salinero y Cárdenas toma el riesgo de analizar una selección de obras producidas desde la vuelta a la democracia, en las que se ve un interesante trabajo intimista que rescata el rol de la mujer dentro de la sociedad como también dentro de nuestra propia historiografía artística. Por otro lado, el trabajo de Dardel nos expondría una metodología reflexiva ligada más al rescate historiográfico de un evento particular, proponiendo nuevos horizontes para comprender un proyecto muy poco revisitado y valorado por la cultura contemporánea. Aquí, la autora realiza un recorrido histórico reconstruyendo un proyecto museológico innovador que se encontraría en total sintonía con un panorama internacional por aquellos años.

Como se puede observar, las tres propuestas difieren en enfoques y temáticas, lo que fundamenta aquella complejidad del periodo analizado, el que se ha cimentando poco a poco. Quizá una de las razones de esta complejidad sería la insistencia investigativa en los periodos de los años 70 y 80 en Chile, dejando de lado periodos anteriores a estos o, como podremos observar en esta publicación, para los años 90. Es por esto que este sexto volumen de Ensayos sobre Arte Visuales vendría a suplir una gran deuda que tiene nuestro propio circuito de investigadores con las producciones artísticas más recientes.


Título Libro: Ensayos sobre Artes Visuales. A la intemperie. Recomposiciones del arte en los años 90 en Chile. Vol, VI.
Autores: Magdalena Dardel,  Carla Macchiavello , Stella Salinero Rates y Manuel Cárdenas Castro
Número de páginas: 166
Edición: © Sebastián Valenzuela-Valdivia
Editorial: © LOM ediciones
ISBN: 978-956-00-1075-9

https://www.academia.edu/37558592/El_concurso_de_ensayos_como_una_estrategia_de_movilizaci%C3%B3n_de_una_colecci%C3%B3n

  1. Una de las publicaciones icónicas para entender este periodo correspondería a El Traje del Emperador (Metales Pesados, 2011) del historiador del arte Guillermo Machuca, quien por medio de un trazado que une obras, acontecimientos, la recepción de la prensa y la propia experiencia, articula dicho panorama.
  2. Archivo conformado por la viuda del artista Laura Coll, por la investigadora Soledad Pozo y por la bibliotecóloga Wenke Adam por medio de proyectos de Investigación, conformación y preservación de Fondos Públicos Concursables (FONDART).
  3. Archivo articulado por las investigadoras Isidora Neira y Natalia Castillo en conjunto con el propio artista.
  4. Dentro del panorama galerístico nacional, D21 presenta un enfoque anómalo en torno a los artistas representados. Estos se caracterizan por pertenecer a la década de los 70 y 80, y principalmente aquellos más vanguardistas y experimentales. Por otro lado, la galería ha tenido un fuerte interés por la documentación de estas décadas, generando un incipiente coleccionismo de los materiales anexos que rondan las obras en cuestión.
  5. En el caso del archivo de las Yeguas del Apocalipsis el proyecto de investigación y conformación estuvo coordinado por Fernanda Carvajal y Alejandro de la Fuente; el archivo de Carlos Leppe estuvo conformado por Mariairis Flores, Catherina Campillay y Justo Pastor Mellado, quien además dirige el nuevo proyecto sobre Víctor Hugo Codocedo.
  6. Esta iniciativa se inicia el año 2015 y lleva por objetivo congregar a los diferentes proyectos de archivos independientes o institucionales para gestar un espacio de diálogo en torno a las políticas de archivos artísticos.
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